El secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, aseguró que el Gobierno no
descarta la posibilidad de cerrar la central nuclear de Garoña a pesar de que el
Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se muestra a favor de ampliar en diez años su
licencia de funcionamiento si cumple determinadas condiciones. "No hay nada
que se halla descartado y cualquier posibilidad está abierta", aseguró Marín en
declaraciones a la prensa tras participar en una convención sobre energía
eólica.
Marín explicó que el informe del CSN entró en el Ministerio de
Industria el pasado viernes a última hora, por lo que será cuando empiecen a
estudiarlo.
Aseguró que lo analizarán con detalle y apuntó que la adopción de
una decisión definitiva requerirá tiempo porque se trata de un asunto muy
importante y en el que influyen multitud de factores. "En estos momentos no
hay ninguna posibilidad descartada", añadió Marín, que recordó que el Gobierno
dispone de un mes para tomar una decisión.
Al ser positivo, el informe del
CSN no es vinculante para el Ejecutivo, que podría decretar el cierre de Garoña,
diseñada para funcionar hasta 2011. La decisión final sobre el futuro de la
central burgalesa será adoptada por el ministro de Industria, Miguel Sebastián,
que, dada la relevancia del asunto, podría elevarla al Consejo de Ministros,
aunque no está obligado a hacerlo.