David Villa firmó su segundo 'hat-trick' con la 'roja' para convertirse en el
tercer goleador de la historia de la selección y alegrar el camino hacia la Copa
de las Confederaciones, en la goleada a la débil Azerbaiyán, en la que Vicente
Del Bosque repartió minutos y que dejó el susto de Cesc.
Desde Telmo Zarra y
Alfredo Di Stéfano ningún goleador ha pasado por la selección absoluta con la
eficacia de Villa. El delantero asturiano, alejado de las negociaciones que cada
hora le acercan más al Real Madrid, sentenció con pegada letal un amistoso en
Bakú que sirvió a la Federación española para ingresar un buen pellizco
económico y al seleccionador para inyectar dosis de paciencia en sus jugadores
ante equipos defensivos de menor calidad.
Los goles de Villa en los minutos
en los que España recuperó su identidad sentenció un encuentro con una
diferencia abismal de calidad entre dos selecciones en polos opuestos. Fue un
día de fiesta en Bakú. Un partido histórico ante la campeona de la Eurocopa, que
presenciaron 20.000 espectadores de la zona noble de la ciudad. En las puertas
del estadio se quedó la imagen pobre. Los niños que malviven en un lugar en el
mundo donde no existe el termino medio.
Impulsado por su público, Azerbaiyán
ocultó sus carencias técnicas a base de coraje. En su fútbol no hay tiempo para
pensar en la elaboración de juego. Cada ataque, ovacionado por su afición desde
que superaba el centro del campo, no mostraba más de tres toques antes de
intentar llegar hasta Iker Casillas.
España debía mantener el estilo que han
impuesto en la 'roja' Xavi Hernández y Andrés Iniesta. Sin ellos, protagonizó
minutos de dominio pero cierta imprecisión contagiado por la rapidez del juego
de su rival. Debía aparecer Cesc Fábregas. Era su gran oportunidad, en el puesto
en el que siempre ha deseado jugar. Con las espaldas bien cubiertas por Xabi
Alonso debía imponer el mando.
Falta ritmo a Cesc y Santi Cazorla. Es la
preocupación de Del Bosque junto al cansancio que acumulan varios jugadores
claves. Por eso en el once titular figuraban seis indiscutibles. Sergio Ramos,
Puyol, Piqué, Xavi y Silva, los que completan la alineación tipo para la
Confederaciones, recibieron descanso.
El acierto de Villa contrastó con la
falta de puntería de Fernando Torres. La Confederaciones está a la vuelta de la
esquina y ningún internacional desea perdérsela. Evitaron el choque y alguna
patada innecesaria, pero el 'niño' no estuvo fino en las tres ocasiones que tuvo
para marcar y prolongar con la 'roja' su buena temporada goleadora en el
Liverpool.
Cazorla aparecía entre líneas para inquietar con sus disparos a
Valiyev, seguro hasta que Villa sacó a pasear su cañón. Fue el momento en el que
Azerbaiyán comenzaba a acusar el desgaste físico. Cuando España se asoció en una
jugada de innumerables toques que acabó con apertura a banda de Cesc, para que
Arbeloa centrase medido a Torres, que falló antes de que Villa colocase en un
sitio inalcanzable para el portero su potente disparo.
Había tardado 34
minutos en abrir el marcador la selección española, pero en su mejor momento
arrolló a un débil rival, 140 del mundo, con Villa fabricando el segundo, con un
chut a la escuadra y cerrando su fiesta goleadora de penalti al borde del
descanso.
Fue el momento en el que el miedo pasó por el cuerpo de todos. Cesc
fue derribado por dos rivales dentro del área y en la caída se hizo una brecha
en la cabeza que llenó su rostro de sangre. Ante los gestos de sus compañeros,
el banquillo y la grada pensó que podía haberse dañado el tabique nasal. Todos
respiraron cuando comprobaron que se quedó en un susto y con Fábregas
retirándose aturdido hubo tiempo hasta para gestos innecesarios, como la foto
que le tiró Piqué con su móvil entre risas.
El trabajo estaba hecho al
descanso y Del Bosque realizó cambios, probó el segundo sistema que maneja, con
un solo punta, en el que juega más cómodo Torres, y el inicio dejó varios
acercamientos de los azeríes, que demostraron porque no han marcado un solo gol
en la fase de clasificación al Mundial 2010.
Sus ataques acabaron en dos
peticiones de penaltis y una mala salida de Pepe Reina. Había sustituido a
Casillas que dejó a los quince minutos del encuentro la parada del partido a una
falta con rumbo a la escuadra de Achtyamov. El capitán necesitaba volver a
competir. Sentir la adrenalina de un partido tras un final de temporada de
sufrimiento encajando goles sin parar en un Real Madrid que se dejó
llevar.
La calidad de España, ya dirigida por Xavi, le permitió aumentar la
goleada por su gran acierto. Torres asistió con un pase picado a Riera, que en
carrera disparó cruzado a la red (min.66). Cuatro minutos después Dani Guiza
marcaba a los 180 segundos de entrar en el campo tras asistencia de Ramos y
Torres se desquitaba al final mostrando su calidad al picar el balón a la salida
de Valiyev.
España mantiene la esperanzadora imagen antes de viajar a
Sudáfrica y sigue batiendo récords. Con su partido 32 invicto supera el registro
de Javier Clemente. Vicente Del Bosque es el seleccionador con mejor estreno de
la historia y David Villa ya es el tercer máximo goleador. En el otro extremo,
Berti Vogts intenta sobrevivir a la precariedad del fútbol en Azerbaiyán. En
Bakú nunca olvidarán el paso de la apisonadora que ganó la Eurocopa.