Representantes de Magna, la multinacional que ha llegado a un preacuerdo con
General Motors (GM) Europa para adquirir Opel, han informado al Comité de
Empresa de la planta de Figueruelas (Zaragoza) que realizará una
reestructuración en el grupo automovilístico con el objetivo de que vuelva a ser
rentable.
Así lo ha explicado a Efe el presidente del Comité, José Juan
Arceiz, tras participar en un encuentro con directivos de Magna con motivo de la
primera visita de este fabricante de componentes canadiense-austríaco a la
planta española, en el que también han estado presentes otros representantes de
los trabajadores y de la dirección de GM, tanto española como europea.
El
Comité ha insistido en los altos niveles de calidad y productividad de la planta
de Figueruelas, en la que trabajan 7.500 personas, así como el buen clima social
que ha permitido en los últimos años llegar a importantes acuerdos de inversión,
y han pedido a Magna que acometa la reestructuración del grupo con criterios
exclusivamente económicos e industriales.
El encuentro, que ha tenido una
duración de veinte minutos y ha requerido traducción simultánea, ha sido
calificado de "muy positivo" por ambas partes, ha afirmado Arceiz, quien ha
precisado que ha sido "muy concentrado" y solo ha servido para hacer un rápido
intercambio de impresiones sobre la delicada situación de la compañía.
La
visita a Figueruelas es una más de las que representantes de Magna han comenzado
a hacer a las plantas de Opel con el objetivo de precisar su plan de
reestructuración. Aunque todavía no ha detallado cuál será el impacto de esta
reestructuración en cada una de las plantas, ha avanzado que hará falta un
recorte global de plantilla de unos 10.000 empleos.
Magna espera firmar, en
el plazo aproximado de un mes, el acuerdo definitivo para la adquisición de las
factorías de Opel -un total de nueve en cinco países, con un total de 52.000
trabajadores, de los que 25.000 están en Alemania- y será entonces cuando
informe al Gobierno de Aragón sobre el recorte en la planta española.
En el
encuentro de hoy, los representantes de Magna han explicado que son conocedores
de las "dificultades y problemas" por los que atraviesa la multinacional
automovilística, y han insistido en la necesidad de acometer una
reestructuración para que vuelva a ser rentable, aunque no han avanzado cuál
podría ser el impacto concreto sobre Figueruelas, ha apuntado Arceiz.
Por su
parte, los representantes del Comité de Empresa han expresado la disposición de
la plantilla de Figueruelas a colaborar para garantizar la viabilidad.
Han
insistido en que la planta española es un "valor seguro" por sus altos niveles
de calidad y productividad, que, según han remarcado, ha sido posible gracias a
la colaboración de la plantilla y el Comité para llegar a acuerdos con la
dirección, y, por últimos, han pedido que la decisión de Magna se rija por
criterios económicos e industriales, y no de cualquier otra índole.
La planta
de Figueruelas, que representa la principal empresa de Aragón por volumen de
empleo e impacto económico en la región, fabrica el Opel Corsa, el derivado
comercial Combo y el monovolumen Meriva.
En 2007 alcanzó un récord de
producción de 485.857 unidades, si bien la caída de la demanda redujo esta cifra
a 430.000 automóviles el pasad año y obligó a la aplicación de dos expedientes
de regulación de empleo (ERE), uno de ellos para 600 puestos de trabajo durante
un año, y el segundo para la totalidad de la plantilla durante diecisiete días.