Y no me refiero al grupo musical que triunfó en los setenta (Los Mismos) si no al grupito de afiliados del PP coruñés que añora tiempos pretéritos, los de AP para ser exactos. Se pasan el día conspirando y elaborando estrategias para derribar al presidente de turno, pero acaban siempre haciendo el ridículo. En esta ocasión ni siquiera van a conseguir los avales sufucientes para concurrir a los comicios. Pero el caso es enredar y tener su minuto de gloria.