La factoría viguesa de PSA Citroen ha confirmado que la fábrica está trabajando "no sin dificultades" a causa de la huelga general del sector metalúrgico de la provincia de Pontevedra, que se ha extendido al automóvil, informaron fuentes de la empresa. Las mismas fuentes explicaron que el turno de las seis de la mañana arrancó con "cierta dificultad" debido al retraso de algunos trabajadores y suministros a causa de la presencia de piquetes informativos a la entrada de la fábrica, donde también se encuentra desplegado un fuerte dispositivo policial.
Desde Citroen se destaca que hay empleados que no han ido a trabajar, aunque para la empresa, que cuenta con convenio propio, el seguimiento es mínimo, aunque se ha dejado de fabricar coches, pero todavía es pronto para cuantificar los efectos del paro.
Desde la fábrica se confía en que se respete y aseguren los derechos de los trabajadores y las empresas que desarrollan su actividad y las citadas fuentes de Citroen hicieron un llamamiento a las partes para evitar el deterioro que a juicio de la firma que está sufriendo la imagen de Vigo y su tejido empresarial.
Más de ocho mil trabajadores se encuentran desde primera hora de la mañana protestando en las calles de Vigo, donde han aparecido ruedas y contenedores ardiendo. Las negociaciones del convenio, que suscitó la huelga, quedaron ayer rotas tras 34 horas de reuniones entre patronal y sindicatos. El principal escollo sigue siendo el incremento salarial.