Representantes de los sindicatos CIG, CCOO y UGT han anunciado un cambio de estrategia en las movilizaciones del sector del metal para "castigar duramente" a las asociaciones de empresarios que consideran que están poniendo "trabas" a para poder concluir un acuerdo sobre el convenio colectivo.
Los trabajadores del sector del metal de la provincia de Pontevedra cumplen su novena jornada de huelga para reclamar una mejora de las condiciones laborales de los 27.000 empleados.
Durante una asamblea informativa celebrada en la plaza do Rei en Vigo, ante el Ayuntamiento, el portavoz de CIG, Antolín Alcántara, dijo que los trabajadores de los astilleros harán paros parciales a partir de mañana entre las 09:00 y las 13:00 horas, en lugar de la huelga que venían observando.
El representante sindical precisó que esta decisión está destinada a evitar dañar el poder adquisitivo de los trabajadores en huelga. Añadió que entre las medidas de presión figuran a partir de mañana la instalación de piquetes informativos destinados a dificultar la actividad a las empresas concesionarias de venta de automóviles durante toda la jornada y a los talleres de reparación a partir de las 12:30 horas.
Según los representantes sindicales, el objetivo es "castigar" a aquellas asociaciones profesionales que desde el inicio de las negociaciones sobre el convenio colectivo no han parados de entorpecer la conclusión de un acuerdo.
Particularmente, los sindicatos apuntaron que su intención es adoptar medidas de presión contra las asociaciones de empresarios de electricidad y telecomunicaciones de la provincia de Pontevedra Instalectra, la de instalaciones de fontanería y saneamiento Foncalor, y la de talleres de reparación de vehículos Atra.
REANUDADA LA NEGOCIACIÓN
Los representantes de las tres centrales sindicales (CIG, CCOO y UGT) y de la
patronal del sector metalúrgico de la provincia de Pontevedra han reanudado la negociación del convenio colectivo a petición de los mediadores
de la Xunta.
El encuentro, que comenzó pasadas las 17:30 horas, en el
edificio administrativo de la Xunta, se celebra después de que el
pasado jueves ni patronal ni sindicatos alcanzaran un acuerdo pese a más
de 34 horas de negociación ininterrumpidas. El principal escollo
entre las partes continúa siendo el incremento salarial, aunque ya hay
acuerdo en la vigencia del convenio colectivo por dos años y avances también
en la regulación de la jornada laboral.
Las últimas reuniones de
patronal y sindicatos se están
desarrollando con movilizaciones de cientos de
trabajadores en las
calles de Vigo, algunas pacíficas y otras con duros
enfrentamientos
entre los huelguistas y los antidisturbios del Cuerpo
Nacional de
Policía.