El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan
Ramón Quintás, auguró que el sistema financiero español en su conjunto
tendrá pérdidas operativas -sin tener en cuenta ingresos extraordinarios- en los
dos próximos años, aunque habrá entidades que aumenten sus ganancias.
Este
año los bancos y cajas españoles obtendrán beneficios por su propio negocio,
pero no será así ni en 2010 ni en 2011, explicó Quintás durante su intervención
en un curso sobre la crisis organizado por la Asociación de Periodistas de
Información Económica (APIE) y el BBVA.
Las previsiones de la patronal de las
cajas se basan en un estudio que reduce los ingresos recurrentes del sistema
financiero español en 2010 hasta los 36.800 millones de euros (frente a los
51.000 millones de euros de 2008). En ese mismo año, bancos y cajas tendrán
que afrontar unas pérdidas de 28.900 millones por el aumento de la morosidad que
Quintás dice que podría llegar al 9 por ciento.
De este modo, la distancia
entre ingresos y pérdidas por morosidad es el margen que tendrá el sistema
financiero para cubrir sus gastos (nóminas, alquileres...), por lo que "quedaría
una brecha muy pequeña que no daría ni para pagarlos", reconoció Quintás.
No
obstante, puntualizó, alguna entidad que en principio parecerá que va a tener
pérdidas puede no tenerlas si vende algunos de sus activos. Igualmente las
previsiones para 2011 dan una cifra de ingresos recurrentes de 42.700 millones
de euros y una pérdida por morosidad de 24.500 millones, por lo que nuevamente,
el margen no sería suficiente para los gastos del sistema, aunque la tasa de
mora bajaría a tenor de la situación económica.