Empresas del sector de la construcción que pasan apuros, algunas están en la concursal, me trasladan que Caixa Galicia se está portando. Reclama lo suyo, dicen, pero sin llegar a la usura que practican otras entidades gallegas. No hace falta dar nombres. Quieren aprovechar la mala coyuntura de las empresas para quedarse con todo su patrimonio. Los puestos de trabajo les traen sin cuidado. La Xunta debería tomar cartas en el asunto.