El atentado perpetrado por ETA en el municipio vizcaíno de Arrigorriaga, en
el que ha muerto el inspector de Policía Eduardo Puelles García, es el primero
mortal de la banda terrorista desde la investidura de Patxi López como
lehendakari, el pasado mes de mayo.
Al día siguiente de la investidura de
Patxi López, el pasado 6 de mayo, ETA hizo estallar un artefacto en un repetidor
situado en un puerto de montaña del municipio cántabro de Guriezo, limítrofe con
el País Vasco, que causó daños materiales en la base de un repetidor y en un
muro de un edificio adyacente.
ETA no había vuelto a asesinar desde el pasado
3 de diciembre de 2008 cuando dos pistoleros mataron a tiros en Azpeitia
(Guipúzcoa) al empresario Ignacio Uría. Puelles era jefe del Grupo de
Vigilancias Especiales de la Brigada de Información de Bilbao.