La banda terrorista ha recurrido a la bomba-lapa para asesinar a Eduardo Puelles
García, la primera víctima mortal de ETA desde que Patxi López es lehendakari y
en lo que va de 2009. Puelles García tenía 49 años, estaba casado y
era padre de dos hijos. Residía "de toda la vida" en la zona donde ha sido
asesinado y la explosión de la bomba ha sido oída por su mujer, que desde el
primer momento ha estado segura de que su marido era la víctima y ha sufrido una
crisis nerviosa, por lo que ha debido ser trasladada a un hospital.
Según un
testigo presencial de la explosión, Eduardo Puelles se encontraba, a las 9:05
horas, dentro de su coche, ya arrancado, en el aparcamiento exterior de la calle
Santa Isabel, en el límite de Arrigorriaga con Bilbao. En ese momento, se ha
producido la explosión y el inspector de Policía ha chillado y pedido ayuda,
pero, según el testigo que se encontraba en el aparcamiento, era imposible
socorrerle por las llamas del incendio que ha provocado la bomba, y que ha
afectado a otros cinco vehículos. El cuerpo del agente ha quedado dentro de
su vehículo, que tenía "placas reservadas" por ser un miembro de las Fuerzas de
Seguridad, y el cadáver ha resultado totalmente calcinado.
MIEMBRO DE LA BRIGADA DE INFORMACIÓN
Eduardo Puelles
García era inspector desde abril de 2002 y pertenecía a la Brigada de
Información de Bilbao, la unidad de la Policía encargada de la lucha
antiterrorista.
La Ertzaintza mantiene acordonada una amplia zona de
seguridad en torno al lugar donde se ha registrado el atentado, donde los
artificieros recogen evidencias y analizan los restos del vehículo. El
departamento de Interior ha explicado que hacia las diez de la mañana los
bomberos lograban extinguir el incendio que se ha originado tras la explosión,
que ha originado una importante columna de humo que se podía ver desde barrios
próximos de Bilbao, y que ha sido calificada como un "trueno" y un "estruendo"
por los vecinos del barrio de Santa Isabel.
Al lugar del atentado se han
desplazado autoridades y dirigentes políticos vascos como el consejero de
Interior, Rodolfo Ares, el Diputado General de Vizcaya, José Luis Bilbao, el
delegado del Gobierno, Mikel Cabieces, o el presidente del PNV, Iñigo
Urkullu.
El lehendakari, Patxi López, que irá a Arrigorriaga tras comparecer
en el Parlamento vasco, ha convocado para mañana concentraciones al mediodía
ante las instituciones y una manifestación a las seis de la tarde en
Bilbao. Así mismo, el Ayuntamiento de Arrigorriaga y el Parlamento vasco
celebrarán pleno extraordinarios para condenar el atentado, mientras que
numerosos partidos e instituciones han suspendido actos que tenían convocados
para hoy y mañana.
El
asesinato de Eduardo Puelles es el primero que comete ETA desde que en
diciembre de 2008 mató al empresario guipuzcoano Inaxio Uria. El
anterior atentado mortal contra agentes del Cuerpo Nacional de Policía
fue en mayo de 2003 en Sangüesa (Navarra), cuando fueron asesinados
Bonifacio Martín Hernando y Julián Envit Luna.