El líder de la oposición iraní, Mir Husein Musaví, ha instado a sus seguidores a
continuar con las protestas ya que considera que denunciar "la mentira y el
fraude electoral es un derecho".
En un nuevo comunicado colgado en su página
web, el ex primer ministro insistió en que las protestas sean pacíficas para
evitar la represión policial. "En vuestras protestas, seguid manteniendo la
calma. Creo que las Fuerzas del orden evitarán daños irreversibles... las
detenciones masivas solo producirán una mayor brecha social", advirtió el
candidato derrotado, que exige la repetición de los comicios.
El nuevo
llamamiento de Musavi, que supone un desafío directo a la máxima autoridad del
Estado, coincidió con la admisión, por parte del Consejo de Guardianes, de la
existencia de irregularidades en el proceso de votación.
El poderoso
organismo, que debe validar los resultados, aceptó que en al menos cincuenta
ciudades votaron muchos más ciudadanos de los censados. Según el portavoz del
Consejo, Abbas Ali Kadkhodaei, el fraude afectaría a unos tres millones de
votos, aunque en su opinión no supondrá un cambio vital en los resultados
finales.
Los Guardianes han aceptado, además, recontar el diez por ciento de
las urnas de forma aleatoria en presencia de representantes de los candidatos,
medida que la oposición considera insuficiente al exigir la repetición de los
comicios. Mientras el proceso jurídico avanza, las protestas prosiguen en
Irán, aunque con otro cariz.
El domingo apenas hubo manifestaciones, pero al
caer la noche decenas de miles de iraníes volvieron a asomarse a las ventanas,
balcones y portales a clamar "Alahu Akbar", grito que incendió la revolución de
1979.
En algunos distritos, como el barrio de Niavarán, donde se halla la
sede de Efe se escucharon algunas ráfagas de disparos.
Junto a las protestas,
también continúan las detenciones de activistas y periodistas.
Las
autoridades iraníes ordenaron el domingo la expulsión del corresponsal
permanente de la cadena británica BBC, Jonh Leyne, al que acusó de violar el
código deontológico y de contribuir a la agitación con sus
informaciones. Asimismo fue detenido el corresponsal de la revista
estadounidense "Newsweek", Maziar Bahari, que tiene nacionalidad
canadiense.
En Teherán cada vez quedan ya menos periodistas extranjeros, solo
dos de ellos españoles de los tres medios españoles con corresponsales
acreditados.
Irán es escenario desde hace más de una semana de
manifestaciones y violentos enfrentamientos, que estallaron tras conocerse la
victoria electoral, por una sorprendente mayoría absoluta, del presidente Mahmud
Ahmadineyad. El régimen iraní ha acusado a Estados Unidos y el Reino Unido de
interferir en los asuntos internos de Irán y de fomentar los disturbios.