Los empresarios están hasta la coronilla del poder acumulado por el secretario general de la UGT desde la llegada de Zapatero a la presidencia del gobierno. Y amenazan con plantarse y abandonar la mesa por el Pacto Social. CEOE acusa a Cándido Méndez de impedir cualquier medida anticrisis. Su poder estriba en la convocatoria de una huelga general, que blande cada vez que Zapatero flaquea ante la insistencia de la patronal de que se tomen medidas serias contra la crisis. En setiembre puede haber movida gorda.