El Real Madrid, con un Cristiano Ronaldo pletórico, sigue con su pleno de
victorias en esta temporada, tras imponerse por 0-2 al Villarreal, en un
encuentro en el que jugó con superioridad numérica durante una hora.
El
partido todavía se estaba desperezando cuando Cristiano Ronaldo arrancó con un
recorte de tacón desde la banda izquierda y se fue directo a la portería del
Villarreal sorteando a unos defensores aún dormidos y sorprendiendo al meta
local con un disparo raso y seco desde la frontal que se coló junto a la cepa
del poste.
El portugués se fue como una exhalación a celebrar el gol al
banquillo con Raúl y Pellegrini veía como el partido se le ponía a las primeras
de cambio de cara, tras haber tenido que trastocar a ultima hora su equipo
debido a una gastroenteritis de Garay, lo que le obligó a improvisar con Lass de
lateral derecho y dar entrada en el once inicial a Gago.
El argentino, muy
criticado por sus últimas actuaciones, se erigió en el amo de la medular. El
Villarreal no encontraba la manera de carburar en ataque ante el buen
posicionamiento del equipo madridista y sólo los esporádicos escarceos de Rossi
y Cazorla obligaban a la zaga del Real Madrid a entrar en acción.
El Real
Madrid, a pesar de no desplegar un juego fluido en ataque, creaba mucho peligro
cada vez que se asociaban Guti, Kaká y Cristiano, este último eléctrico en cada
una de sus acciones. Higuaín pudo poner la puntilla al Villarreal a los 22
minutos, pero el argentino erró de forma clamorosa una gran ocasión.
Con el
paso de los minutos, los de Ernesto Valverde comenzaron a darse cuenta de la
fragilidad defensiva de la banda izquierda madridista y por ahí inquietaron algo
a Casillas, aunque el portero internacional español no pasó grandes
apuros.
El partido terminó de ponerse de cara para el Real Madrid con la
expulsión de Gonzalo, aunque se llegó al descanso con la mínima ventaja
madridista.
En la reanudación, el Villarreal salió más enchufado que el Real
Madrid y Rossi tuvo el empate, tras una indecisión de Sergio Ramos, pero el
disparo del italiano fue bien despejado por Casillas.
Pese a la mayor
mordiente de los locales, el Real Madrid respondió a los diez minutos con una
gran disparo de Cristiano Ronaldo que despejó, soberbio, Diego López y que Angel
terminó de rechazar desde la línea de gol.
Los castellonenses, a base de
casta y coraje, ponían en problemas a un Real Madrid que no sabía aprovechar su
superioridad numérica. Sin embargo, unas manos de Angel en el área, tras un
centro de Marcelo, abortaron el intento de los locales de reaccionar. Kaká
transformó el penalti y puso el 0-2 en el marcador que finiquitaba el
partido.
Pellegrini dio descanso a Kaká y Guti pensando en el próximo
compromiso y el choque fue languideciendo ante la impotencia de un Villarreal
que buscó sin éxito recortar diferencias.