El director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, reiteró
sus perspectivas de que la economía mundial se recuperará y volverá a crecer
en el primer semestre del año próximo, y se mostró confiado en los resultados de
la cumbre del G20.
"No creo que haya riesgo de fracaso", señaló en una
entrevista a la emisora de radio Europe 1 Strauss-Kahn, quien subrayó que el
reto en esta nueva cumbre del G20 es que se mantenga la voluntad de los países
que participan para seguir trabajando juntos, como lo hicieron en Londres en
abril. A ese respecto, subrayó la novedad de esa "coordinación" internacional
que ha evitado que "la crisis sea más grave".
Preguntado sobre la evolución
económica para 2010, recordó que el FMI desde hace tiempo "prevé que la
recuperación mundial se producirá en la primera mitad de 2010".
No obstante,
a continuación insistió en que la experiencia muestra que "entre el momento en
que vuelve el crecimiento y el momento en que se vuelve a crear empleo pasa un
año". Por eso para la persona que va a perder su empleo en los próximos meses
"la crisis está por delante, no por detrás", afirmó.
Strauss-Kahn consideró
que no es tiempo "todavía" de retirar los planes de estímulo contra la
crisis. Afirmó que hay que encontrar nuevos vectores de progresión económica
ya que si los estadounidenses, al contrario de lo que hacían antes del estallido
de la crisis, se ponen a ahorrar y a consumir menos "¿Quién tirará del
crecimiento mundial?".
Sobre el debate en el G20 de la regulación de las
primas para los operadores de mercados, reconoció que la posición de Estados
Unidos y de los europeos "no es exactamente la misma", y estimó que con este
tema "hay un problema de fondo" porque "esas primas incitan a los individuos a
asumir riesgos, y eso es indecente".
En cualquier caso, precisó que pese a la
relevancia y al interés que ha suscitado la cuestión en la opinión pública, hay
otros asuntos que es importante acordar en la cumbre, como los requerimientos en
capital de los bancos o las normas contables.
Afirmó que "todo el mundo tiene
que ir con el mismo paso" en la regulación del sistema financiero para que sea
realmente eficaz.
Strauss-Kahn contó que el FMI ha prestado en esta crisis el
doble de dinero del que había desembolsado en la crisis asiática de finales de
los años 90.