El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, abogó por impulsar
la contratación a tiempo parcial y estimó que su "reducida utilización" requiere
una reflexión "tranquila y serena". Así lo dijo durante su intervención en el
Foro Nueva Economía, en el que apostó por una reforma del mercado laboral "en el
buen sentido de la palabra" y por un cambio en algunas figuras del mercado de
trabajo.
Corbacho dijo que es preciso abordar la reflexión de futuras
reformas para mejorar la competitividad de las empresas y las condiciones de los
trabajadores y apuntó, como cuatro ejes fundamentales, la reducción de la
temporalidad, el impulso a la contratación parcial, las bonificaciones a la
contratación y la mejora de la formación profesional.
El ministro precisó, al
término del acto antes los medios de comunicación, que se "ha ido instalando" la
idea de que una reforma laboral "lo resuelve todo" pero -dijo- que
históricamente se han acometido muchas y no han solucionado los problemas del
mercado de trabajo. Por ello consideró necesario analizar cómo se adapta el
mercado laboral hacia el nuevo modelo productivo que propugna el
Gobierno.
Criticó la elevada tasa de contratación temporal, que calificó de
"anomalía", al tiempo que dijo que esta temporalidad "no se ha superado con
ninguna de las reformas laborales llevadas a cabo por ningún
gobierno".
Asimismo, el ministro también insistió en la buena salud del
sistema de Seguridad Social aunque consideró necesario acometer reformas "dentro
del ámbito del Pacto de Toledo" para garantizar la sostenibilidad del sistema y
mejorar la cobertura de los beneficiarios, especialmente los pensionistas.
En
este sentido hizo un llamamiento a la responsabilidad de aquellos dirigentes
políticos que pretenden utilizar las pensiones con "arma arrojadiza o como
elemento de confrontación partidista" y que según dijo, "sólo crean
incertidumbre".
Corbacho dijo que hay datos "objetivos" que acreditan la
"buena situación financiera" de la Seguridad Social como los 8.600 millones de
euros de superávit que tuvo el sistema hasta julio y que en su opinión hace
prever que este ejercicio terminará con resultado positivo. También se
refirió a los más de 750.000 afiliados que hay actualmente con respecto a 2004 y
a la buena marcha de la evolución del gasto en prestaciones, principalmente en
pensiones.
Recordó que el número de altas de pensionistas se ha estabilizado
frente a la crisis y que la edad media de jubilación mantiene la tendencia
ascendente y se sitúa en la actualidad en los 63 años y 10 meses, "gracias al
descenso de las jubilaciones anticipadas".
Asimismo, se mostró convencido de
que es posible "conjugar" el desarrollo de un nuevo modelo productivo con la
austeridad presupuestaria que requiere la crisis y el fortalecimiento de
partidas esenciales de las políticas sociales.
Sobre la evolución de la tasa
de paro, Corbacho recordó que "hay que ser conscientes" de que aumentará en los
próximos meses, aunque "no porque empeore la situación económica y laboral sino
porque son meses donde influye mucho la estacionalidad, "incluso en épocas de
expansión y crecimiento".
En este sentido, puntualizó que el aumento del
desempleo "no tendrá la dureza ni crecerá con la misma velocidad que en el
anterior trimestre".