El Gobierno de facto de Honduras cerró dos medios de comunicación afines al
depuesto presidente Manuel Zelaya, el canal 36 de televisión y Radio Globo,
informaron el dueño de esta última, Alejandro Villatoro, y la
Policía.
Efectivos de la Policía y militares cerraron ambos medios en
cumplimiento de una disposición de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones
(CONATEL), basada en un decreto de suspensión de garantías constitucionales
emitido por el Gobierno, explicó el portavoz policial, Orlin
Cerrato.
Villatoro indicó a Efe que la emisora fue intervenida a las 05.20
hora local (11.20 GMT), por militares y policías que tomaron las instalaciones,
según narró, "igual a cuando entraron el día 28 de junio", fecha del golpe de
Estado contra el presidente Manuel Zelaya. Señaló que los efectivos no
presentaron una notificación legal para tomar la radio, que funciona desde 1999,
sino que la militarizaron directamente.
Las instalaciones del canal 36 y de
Radio Globo están ocupadas por militares y policías, que decomisaron sus equipos
y también tienen acordonadas las zonas donde se encuentran los dos medios en
Tegucigalpa, según constató Efe. El cierre incluye los transmisores y
frecuencias del canal 36 y Radio Globo en todo el país, indicó
Cerrato.
Añadió que la orden de la CONATEL se basó también en las leyes de
esa institución y que la decisión "fue motivada por las acciones de llamar a la
violencia y a la insurrección al pueblo hondureño" efectuadas a través de los
dos medios por Zelaya y por dirigentes del movimiento de resistencia que lo
respalda.
Desde antes del derrocamiento de Zelaya, hoy hace tres meses, los
dos medios mantenían una posición afín a él, apoyaban la consulta popular que
propugnaba el presidente y que iba a celebrarse el mismo día del golpe de Estado
para promover una Constituyente, y también fueron cerrados en esa fecha, aunque
después volvieron al aire.
Tras el golpe de Estado, prácticamente han sido
los únicos medios hondureños en difundir en directo entrevistas y comparecencias
de Zelaya durante su periplo por el extranjero y, a partir del lunes pasado,
desde la embajada de Brasil, donde apareció ese día luego de ingresar
clandestinamente al país.
Asimismo, han transmitido en directo
manifestaciones del movimiento de resistencia que exige la restitución de Zelaya
en el poder. Además, a través de ambos medios se han difundido fuertes
críticas contra el presidente de facto Roberto Micheletti, designado por el
Parlamento el 28 de junio; su Gobierno, los militares y la Policía.
Villatoro
relató que las cinco personas que se encontraban en el edificio de Radio Globo
en el momento del cierre tuvieron que salir huyendo por unas escaleras. "Está
hecha un desastre la radio", agregó, al afirmar que se han cortado los accesos
al edificio de la emisora, en cuyo alrededor se ha desplegado un operativo de
militares y policías.
El canal de televisión Cholusat, o canal 36, también ha
sido intervenido, ha interrumpido sus transmisiones y desde horas de la
madrugada sólo presenta una señal de barras. Según pudo constatar Efe, el
edificio del canal 36 está rodeado de policías y militares que impiden el paso
hasta esas instalaciones.
El decreto de suspensión de garantías
constitucionales por 45 días prohíbe "emitir publicaciones por cualquier medio
(...) que ofendan la dignidad humana, a los funcionarios públicos, o atenten
contra la ley, y las resoluciones gubernamentales; o de cualquier modo atenten
contra la paz y el orden público".
"CONATEL, a través de la Policía Nacional
y las Fuerzas Armadas, queda autorizada para suspender cualquier radioemisora,
canal de televisión o sistema de cable que no ajuste su programación a las
presentes disposiciones", establece el decreto, emitido el pasado día 22 y
publicado el sábado en el diario oficial La Gaceta. El decreto también
restringe las libertades ciudadanas de reunión y de circulación, entre otras.