El ministro español de Trabajo, Celestino Corbacho, se pronunció a favor de
que la Unión Europea avance el dinero que le toca a España del Fondo Social
Europeo (FSE) a cuenta de los dos próximos años para poder dedicarlo a la
formación de los parados.
"No podemos constatar en Europa que el paro juvenil
es el principal problema (...) y no podemos seguir manteniendo los mismos
recursos económicos que teníamos antes de la crisis", declaró a la prensa
Corbacho en París, al término de la primera sesión de la reunión de ministros de
Trabajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE).
El ministro español, que recordó que esta iniciativa para adelantar
los pagos del FSE ya la había lanzado el presidente de la Comisión Europea, José
Manuel Durao Barroso, afirmó que "esto nos iría muy bien a España, a Francia o a
otros países".
Justificó la necesidad de recibir ese dinero ahora señalando
que el problema es que los fondos disponibles para la formación en este momento
se tienen que repartir entre "el doble de parados" por el incremento del
desempleo.
Corbacho manifestó su confianza de que se logre antes de la
presidencia española de la UE en el primer semestre de 2010, y estimó que lo que
correspondería a España serían unos 2.000 millones de euros.
En cuanto a la
orientación de los fondos, indicó que la formación debe servir para cambiar el
modelo productivo, y a modo ilustrativo, indicó que el nuevo subsidio de 421
euros para los desempleados está vinculado a la formación, sobre todo, "con el
tema medioambiental, con los empleos de más futuro en una economía más
sostenible".
"Hay muchos sectores que a pesar de la crisis tienen
crecimiento" y "hay que intentar dirigir la formación a estos sectores", reiteró
el ministro, que aludió, por ejemplo, a que la industria farmacéutica tiene un
futuro prometedor pese a la crisis.