La caída de la actividad y del empleo se están moderando según el Banco de
España, que no obstante advierte de que se ha "interrumpido" la mejora del
consumo, mientras la confianza no termina de despegar. En su último boletín
económico, el organismo supervisor hace un repaso de los últimos datos
macroeconómicos y señala que los indicadores más recientes muestran una
"ralentización" en el ritmo de caída de la actividad en los meses de
verano.
Una moderación que también se aprecia en el empleo, con una
"evolución menos negativa" a la vista del menor descenso de la
afiliación. Sin embargo, el Banco de España advierte de que hay otros
componentes de la economía que no terminan de despegar, como el consumo privado
o la confianza, tanto de los ciudadanos como de sectores como el
comercio.
Así, señala que los indicadores que miden el gasto de los hogares
han "interrumpido" la mejoría de los meses precedentes, mientras que la
confianza de los consumidores se mantuvo estable en agosto, a pesar de haber
avanzado en los cinco meses anteriores, y la de los comerciantes minoristas
empeoró ligeramente.
Más optimista se muestra con la inversión, especialmente
la destinada a bienes de equipo, que muestra una evolución "algo más favorable"
aunque dentro de un tono general "deprimido". También se modera la
contracción de la inversión en construcción, sector en el que la caída del
empleo está siendo asimismo menos acusada que antes.
Además, el Banco de
España valora que la confianza de los empresarios de la construcción "ha tendido
a recuperarse" recientemente, como demuestra la mejora que la encuesta de la
Comisión Europea ha registrado entre abril y agosto. Esta mejora podría
explicarse, dice el boletín, por la revitalización de la obra civil que ha
traído el Fondo de Inversión Local, y que estaría compensando el deterioro de la
inversión residencial.
Del lado de la demanda externa, el Banco de España
valora que se esté atenuando el retroceso del comercio exterior, y así destaca
los descensos menos pronunciados de las exportaciones, que se convierten incluso
en mejoras en el caso de las ventas de bienes de equipo. Mientras, el
retroceso de las importaciones en julio siguió siendo más elevado que el de las
exportaciones, aunque también ralentizaron su caída.
El menor déficit comercial ha permitido que los datos de la balanza de pagos
muestren un saldo negativo por cuenta corriente menos pronunciado y que la
necesidad de financiación sea un 42% menor a la observada en el primer semestre
de 2008.
El Banco de España valora que los descensos de la producción
industrial se hayan también atenuado, y que el empleo en este sector muestre una
evolución menos negativa como muestran los datos de afiliación y paro.
SERVICIOS
Los
servicios, por su parte, también ven ralentizada su caída, tanto en la actividad
como en el empleo. El boletín destaca por otra parte que el coste laboral por
trabajador también se ha desacelerado, aunque lo atribuye a la moderación de los
costes no salariales.
Apunta asimismo que las tarifas salariales han
aumentado hasta agosto un 2,7%, un punto menos que en el mismo periodo de 2008,
lo que estaría reflejando, "aunque muy débilmente", el intenso descenso de la
inflación y el fuerte deterioro del mercado de trabajo.