Tres acciones en seis minutos del portugués Cristiano Ronaldo sacaron al Real Madrid de los apuros a los que le sometió el Olympique Marsella (3-0), acreedor en algunos momentos a un marcador inesperado en el estadio Santiago Bernabeu, similar al que padecieron alguno de los favoritos, como el Bayern Múnich y, sobre todo, el Milan.
El cuadro transalpino, siete veces campeón de la competición, padece uno de sus momentos más bajos. Fue sonrojado en el Giuseppe Meazza por el Zúrich (0-1), un equipo menor, sin tradición e inicialmente condenado a un papel secundario en la Liga de Campeones.
El equipo de Leonardo fue incapaz de enmendar el tanto de Hannu Tihinen, a los diez minutos, que terminó por condenarle y proporcionar el primer triunfo del conjunto helvético en la competición.
El dominio es claro ahora para el Real Madrid, agarrado a sus individualidades más que al juego de conjunto. Tras una primera mitad espesa apareció Ronaldo. El luso marcó dos goles y provocó un penalti, transformado por Kaká, para enganchar su séptima victoria seguida en la temporada. Es líder el conjunto de Manolo Pellegrini. Con tres puntos de renta sobre Milán y Zúrich.