Los centros electorales en Irlanda abrieron a las 07.00 hora local (06.00 GMT)
para la votación en el referéndum sobre el Tratado de Lisboa, rechazado
por este país en la consulta de 2008. Algo más de tres millones de
irlandeses, repartidos en las 43 circunscripciones de la República, están
llamados a las urnas en una jornada en la que el índice de participación
determinará, en parte, el resultado final del plebiscito.
El Gobierno y sus
aliados durante la campaña del referéndum -los principales partidos de la
oposición, los sindicatos mayoritarios y la patronal, entre otros-, confían en
que el electorado acuda en masa a depositar su voto.
Según los expertos, un
alto índice de abstención beneficia, en principio, a los detractores del
documento -representados por el Sinn Fein y grupos pacifistas, izquierdistas,
neoliberales y ultra católicos, ya que éstos provienen de asociaciones
minoritarias que, normalmente, movilizan a gran parte de su electorado.
Las
últimas encuestas también indican que el número de indecisos es ahora menor que
en el anterior referéndum, cuando la mayoría de los que respondieron "no sabe,
no contesta" en los sondeos decidieron al final respaldar a los opositores del
texto.
Por el contrario, el porcentaje de apoyo oscila en esta ocasión entre
el 48 y el 68 por ciento, mientras que el de los detractores se sitúa entre el
17 y 33 por ciento.
Los centros de votación permanecerán abiertos durante
quince horas, hasta las 22.00 hora local (21.00 GMT), mientras que el recuento
de los sufragios comenzará el día siguiente a las 09.00 horas (08.00
GMT).
Los resultados oficiales se anunciarán a media tarde del sábado en el
Castillo de Dublín.