El turismo mundial cerrará este año con un 5 por ciento de turistas menos que en
2008, como consecuencia del impacto de la crisis económica y, en algunos
destinos, por los efectos de la epidemia de gripe A, según las previsiones de la
Organización Mundial del Turismo (OMT).
Si así fuera, ese resultado sería el
peor desde hace decenios, indicó el secretario general de la organización,
Taleb Rifai, con motivo de la Decimoctava Asamblea General de la OMT, que se
celebra hasta el próximo 9 de octubre en la capital de Kazajstán,
Astana.
Como en crisis anteriores, la OMT calcula que los ingresos turísticos
sufrirán más que las llegadas, ya que los consumidores tienden a comprar más
barato y permanecer más cerca de su lugar de residencia en estancias más
breves.
Se pronostica que el crecimiento de las llegadas de turistas
mundiales será negativo en todas las regiones del mundo, excepto en África, que
en los siete primeros meses creció un 4%.
En cambio, los mercados interiores,
muy estimulados por muchos gobiernos durante la crisis, "habrían de comportarse
ligeramente mejor", apuntó Rifai. Como se preveía, la tendencia registrada en
el segundo semestre de 2008, se ha intensificado durante el presente ejercicio y
las llegadas de turistas mundiales cayeron un 7% hasta julio.
No obstante, la
actividad ha sido más dinámica en verano, lo que hace prever una cierta mejora
en la evolución de la industria en los últimos meses de 2009 y una ligera
recuperación en 2010.
Europa, el principal destino del mundo ha sido el más
afectado, con un descenso superior al promedio mundial -del 8% en los siete
primeros meses del año-, aunque el incremento del turismo nacional, sobre todo
en países grandes que tienen suficiente variedad podría compensar en parte la
caída en la afluencia de extranjeros.
Las proyecciones económicas más recientes indican que la economía mundial podría
haber tocado fondo y empezar a salir de esta recesión sin precedentes y, aunque
persiste una gran incertidumbre, se perciben signos de que también puede haberse
tocado fondo en el sector turístico, indicó.
No obstante, hay que estar
pendiente de la futura evolución del virus de la gripe A, ya que la gravedad de
la pandemia puede cambiar considerablemente a lo largo del tiempo y variar de un
país a otro, de un lugar a otro y de un segmento de población a otro, y, con
ello, impactar de nuevo impacto en el sector turístico.