El presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, condicionará
el "pacto energético" que el Gobierno plantea entre las principales formaciones
políticas españolas a la anulación de la orden de cierre de la central nuclear
de Garoña.
Así lo ha anunciado Rajoy en una intervención ante alcaldes y
concejales del entorno de la central nuclear de Garoña en la que ha afirmado que
el PP acudirá a las reuniones que el Gobierno pretende convocar para alcanzar un
pacto por la energía.
El líder del PP ha precisado que su primera petición
será que se anule el plan de cierre de Garoña porque perjudica a su entorno y a
todos los españoles.
En este sentido, ha atribuido a un "capricho
sorprendente" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la
decisión de cerrar la planta atómica ubicada en el Valle de Tobalina, en el
norte de la provincia de Burgos, "pese al informe favorable a su mantenimiento
emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear".
Para Rajoy, el cierre no se debe
a razones de seguridad, ni a razones económicas, ni a razones medioambientales,
porque se incrementará la emisión de CO2 a la atmósfera; ni tiene que ver con la
dependencia energética, que tras el cierre sería aún mayor.
En su opinión,
"la única razón del cierre" es que el presidente del Gobierno "lo ha decidido
porque sí" en una postura que ha calificado "entre las más sorprendentes que ha
tomado un dirigente político en los últimos años".
Ante un grupo de alcaldes
y concejales de la zona, Rajoy ha recordado que todos los ciudadanos tienen que
tener los mismos derechos y ha considerado que el anuncio de planes de
revitalización para el entorno de la nuclear hasta el momento "no es
nada".
Sobre este asunto ha estimado que el único plan para la zona sería el
mantenimiento de la central y ha considerado que un cierre de la planta atómica
supondría incrementar en los próximos años la emisión de CO2 a la atmósfera en
36 millones de toneladas, e implicaría un coste de 1.600 millones de
euros.
Según Rajoy, además la clausura de Garoña encarecería la luz y
generaría una mayor dependencia energética exterior de la que ya tiene
España. Para el presidente nacional del PP, en este momento en España "no hay
política energética nacional".
Ha considerado que la apuesta por las
renovables no es real porque no se cuenta con el sector ni con las Comunidades
autónomas y porque "hay cambios constantes de la normativa que genera
inseguridad en el sector".
Además, ha explicado que la eliminación del
incentivo al consumo de carbón autóctono está llevando a un elevado almacenaje
de este mineral y que las empresas públicas extranjeras "ampliamente endeudadas"
están entrando en el sector eléctrico español para después paralizar actuaciones
porque no tienen fondos.
Rajoy ha cursado una visita a la
instalación nuclear de Santa María de Garoña, a cuyas puertas ha sido recibido
por un grupo de trabajadores con una pancarta en la que se podía leer "Garoña es
segura-continuidad".
Después se ha desplazado a Quintana Martín Galíndez, a
escasos kilómetros de la instalación, donde ha sido un reducido grupo de
ecologistas el que ha desplegado una pancarta con el lema "No más
prórrogas-Garoña cierre".
Tras intervenir ante los alcaldes del entorno de la
planta atómica, Mariano Rajoy, que ha rehusado responder a las preguntas de los
periodistas, se ha desplazado a la localidad cercana de Santa María de Gadea,
donde tiene previsto reunirse con una representación del comité de empresa de
Rottneros.