El paro no bajará y la afiliación a la Seguridad Social no aumentará hasta el
segundo semestre de 2010, según el informe sobre el mercado laboral de octubre
elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) y la Asociación de
Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT).
El informe prevé para el tercer
trimestre de este año que se destruyan 65.000 empleos con respecto al anterior y
1,46 millones en relación con el mismo periodo de 2008, de forma que la tasa de
paro subiría dos décimas hasta situarse en el 18,1%.
El impulso que ha dado
el Plan E al empleo se agotará en los próximos meses y no podrán compensar los
efectos estacionales "y recesivos" desfavorables del último tramo de 2009, añade
el informe.
Entre octubre y diciembre, AFI-AGETT calcula que el empleo siga
cayendo por encima del 6% interanual, aunque prevé que en la segunda mitad del
año se destruyan 235.000 empleos menos que en el mismo periodo de 2008.
A
pesar de que se augura un "trecho temporal largo" hasta que el paro disminuya y
aumente la afiliación, el informe señala que la crisis laboral alcanzó el punto
de máximo de deterioro en abril de este año. Recuerda que el fin del periodo
estival se dejó notar especialmente en el sector servicios, con 74.000 afiliados
menos en la Seguridad Social y 65.000 parados más con respecto a agosto.
Tras
los servicios, la construcción fue el segundo sector que más empleo ha perdido
tras el verano, lo que refleja el impacto del Fondo Estatal de Inversión Local y
su "progresivo aterrizaje". No obstante, la construcción ha moderado desde
abril el ritmo de caída en el empleo, que seguirá ajustándose hasta que
finalicen las obras del fondo.
Según una simulación de AFI-AGETT, por cada
orden que reciben las empresas de la construcción para hacer obras por importe
de 1 millón de euros, el sector crea unos 18 empleos, con un coste por unidad de
42.466 euros. Esta cifra contrasta con los 56.289 euros estimados que deben
gastarse para generar un empleo en el resto de los sectores.
En cuanto a la
contratación, el informe destaca que el peso de los contratos parciales
crecieron 5,5 puntos desde el inicio de la crisis en septiembre de 2007, lo que
demuestra que los empresarios apuestas por este tipo de contrato para preservar
el empleo.
AFI-AGETT destaca que la tasa de parcialidad en España es del
12,9%, inferior al 18,8% de media del conjunto de la UE y que los países más
avanzados, cuyas tasas son las más altas, tienen unos mercados laborales "más
eficientes".