Familiares, amigos y autoridades, encabezadas por el Príncipe, han dado su
último adiós al soldado Cristo Ancor Cabello, fallecido en atentado en
Afganistán el pasado miércoles, en un funeral marcado por el dolor y la emoción
en el cuartel de La Isleta de Las Palmas de Gran Canaria.
El acto por las
honras fúnebres de Cabello, de 25 años, ha contado con la presencia del jefe del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la ministra de Defensa, Carme Chacón, el
líder del PP, Mariano Rajoy, y el presidente de Canarias, Paulino Rivero, entre
otras autoridades.
La familia del cabo, en especial su madre y su abuela, han
seguido la ceremonia con gran pesar ante el féretro del soldado y han recibido
el apoyo psicológico de militares que les han asistido durante el funeral, que
duró una hora.
El Príncipe ha impuesto a Cabello la Cruz del Mérito Militar
con distintivo rojo, una condecoración que reconoce la labor desempeñada por los
soldados en misiones como la de Afganistán.
El arzobispo castrense, Juan del Río Martínez, ha afirmado que la muerte del
soldado Cristo Ancor Cabello en un atentado en Afganistán es "semilla de
libertad" y refuerza el valor de que España es un país que "no esquiva su mirada
ante los graves problemas internacionales".
Del Río ha dedicado estas
palabras en el funeral oficiado en memoria de Cabello en la base "General Alemán
Ramírez", en la zona militar de La Isleta de Las Palmas de Gran Canaria.
El arzobispo castrense ha pedido a la familia y amigos del
soldado fallecido "no desfallecer" en este momento de dolor. "No estamos
destinados a una muerte sin solución. Vuestro hijo vive y vive eternamente con
el Dios que nos creó para la vida, para la felicidad, no para la muerte y el
vacío. Esta muerte es semilla de libertad. Sed fuertes. Es el mejor homenaje que
podéis rendir a vuestro hijo", les ha dicho.
El arzobispo castrense ha
afirmado que militares como Cabello "son un constante referente de que España es
un país que sabe mirar de frente y no esquiva su mirada ante los graves
problemas internacionales, donde las naciones libres se juegan el futuro de su
seguridad e independencia".
Ha alentado a no bajar los brazos para derrotar a
los violentos en países como Afganistán. "O acabamos con el terrorismo o
terminamos siendo esclavos de él". Del Río ha destacado la "generosidad" de
Cabello en el transcurso de su corta vida militar, que le valió para ser
condecorado por Naciones Unidas por su participación en la misión del
Líbano.
Ha subrayado que Cabello "participa ya de una vida nueva" después de
haber iniciado "el camino hacia el país donde ya no hay horror, ni dolor, sino
plenitud, paz y vida eterna".
El arzobispo, que ha concelebrado el funeral
con el obispo de Las Palmas, Francisco Cases Andreu, ha elogiado el papel del
Ejército español en países como Afganistán, "donde la violencia, terror y la
muerte están presentes".
Ha tenido palabras de recuerdo para los cinco
heridos del atentado en el que perdió la vida Cabello, todos ellos de
destacamentos con sede en Canarias.