La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ha confesado sentirse "dolida" con
el que fuera consejero de Deportes de la Comunidad y hasta ayer diputado
regional del PP, Alberto López Viejo, a pesar de lo cual mantiene la presunción
de inocencia para él y el resto de los políticos imputados en la trama
"Gürtel".
Aguirre ha hecho estas declaraciones tras presidir el Comité de
Dirección del PP de Madrid, donde, según ha dicho, no se ha tratado el caso
"Gürtel", aunque sí ha informado de que ha hablado sobre este particular en las
últimas horas con la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal,
pero no lo ha hecho con el presidente nacional de esta formación, Mariano
Rajoy.
La presidenta, que ha anunciado que promoverá una reforma estatutaria
para que los tres diputados imputados en "Gürtel" (López Viejo, Alfonso Bosch y
Benjamín Martín Vasco) pasen a ser diputados no adscritos y no a formar un grupo
mixto, ha dicho que cuando se levante el sumario íntegro del caso, si se
demuestra finalmente que son inocentes, volverán al PP, del que ahora ya no
forman parte porque fueron suspendidos de militancia.
Asimismo, ha dicho que
les aconsejó que abandonaran el grupo parlamentario popular no solo porque era
lo mejor para el partido, sino también "para ellos", y que los tres han decidido
mantenerse en sus escaños siguiendo los consejos de sus abogados, en los que
"confían de la misma manera que confiamos las mujeres en nuestro ginecólogo", ha
asegurado.
Ha afirmado que la actitud que ha mantenido en este asunto, como
presidenta del PP, no debe servir "en absoluto" de ejemplo para el presidente
valenciano, Francisco Camps, porque en Madrid "había hasta ayer cinco miembros
electos" del partido implicados y en Valencia, "en este momento no hay nadie
imputado".