La Policía ha desarticulado una red dedicada presuntamente al tráfico de cocaína y ha detenido a sus nueve integrantes, entre ellos dos disyoqueis, un productor musical y un abogado, que ocultaban 5,6 kilos de esta droga, envasada al vacío, en los depósitos de combustible de vehículos.
La cocaína, según informa la Dirección General de la Policía, iba a ser distribuida en zonas de ocio de Ibiza, pero la red contaba con ramificaciones en Madrid y Barcelona.
Los "cabecillas" se desplazaban a Barcelona para negociar la adquisición de la cocaína y después regresaban a Ibiza, donde otro miembro del grupo se encargaba de buscar a un "correo".
Para dificultar el control policial, en cada envío de cocaína utilizaban a una persona distinta y empleaban de forma aleatoria los puertos de Barcelona y Denia.
Los detenidos gestionaban el billete de barco y el alojamiento en Barcelona del "correo", que siempre iba acompañado por uno de los responsables de la red para controlarle y alertar a la organización si había presencia policial.
Cuando la droga llegaba a la isla, los "cabecillas" la enterraban en una zona de difícil acceso próxima a sus domicilios para dejarla enfriar, y después la distribuían, sobre todo en verano, en las zonas de ocio de la isla.
Las detenciones se han producido ante las sospechas de que la red estaba planificando una nueva operación de Barcelona a Ibiza. Los agentes detuvieron a un "correo" y a un miembro de la banda en el puerto de San Antonio de Ibiza y al registrar su vehículo comprobaron que ocultaban 4,4 kilos de cocaína envasada al vacío y que flotaba sobre el combustible. A los detenidos se les ha incautado una pistola, cuatro vehículos, 12.000 euros y numerosos móviles.
Además ha sido detenido un antiguo "correo" de la red, que se había desvinculado del grupo, pero que seguía traficando con droga siguiendo el mismo modus operandi.
Le "pillaron", junto a otra persona, en el puerto de Denia con 1,3 kilos de cocaína que había comprado en Barcelona y que ocultaba de la misma forma en su coche.
Otros miembros de esta organización, detenidos en una fase previa, a finales de 2008, escondían la droga en dobles fondos realizados en zapatillas.