El Pleno del
Congreso de los Diputados ha dado luz verde a la tramitación del "blindaje"
del Concierto Económico vasco con el apoyo de casi todos los grupos y el voto en
contra del PP, que obligó a romper la disciplina de grupo a los tres diputados
vascos de este partido, favorables a la iniciativa.
La propuesta del
Parlamento vasco, que prevé dar seguridad jurídica a las normas tributarias de
las diputaciones forales, ha sido aprobada con 187 votos a favor y 134 en contra
(del PP y de la representante de UPyD, Rosa Díez), en una votación a la que no
ha asistido el líder de la oposición, Mariano Rajoy.
La mayor de las incógnitas era, por tanto, el voto del PP, que todavía no había
definido su postura a pesar de que los líderes del partido en Euskadi,
encabezados por Antonio Basagoiti, habían pedido que la iniciativa fuera
respaldada por las Cortes, un ruego que hoy ha trasladado el diputado autonómico
de esta formación Antón Damborenea.
Durante el debate, el diputado
nacional del PP Arturo García Tizón ha ofrecido las primeras pistas: su grupo no
apoyaría la propuesta porque se había vinculado al apoyo del PNV a los
Presupuestos, pero no ha concretado si sus parlamentarios votarían en contra o
si se abstendrían.
Han sido los tres diputados vascos del PP -Alfonso
Alonso, José Azpiroz e Ignacio Astarloa- los que han despejado las dudas,
primero con un comunicado y después en declaraciones en los pasillos del
Congreso: el grupo popular votaría en contra y ellos se ausentarían de la
votación.
Con su decisión, tal y como ha explicado Alonso, han reconocido
que se ha producido "una ruptura" con la dirección nacional, toda vez que no han
logrado convencer a la cúpula dirigente de la necesidad de apoyar el blindaje.
Con este resultado,
se allana el camino para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado
(PGE), ya que el apoyo de los socialistas a una iniciativa avalada por 74 de los
75 diputados de la cámara vasca era una de las condiciones del PNV para
respaldar las cuentas de 2010.