El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, bromeó ayer con el presidente estadounidense, Barack Obama, cuando éste le recordó que se trataba de su primera visita a la Casa Blanca: "es verdad que he esperado mucho, pero ha merecido la pena", manifestó.
El propio Zapatero reveló este detalle de su conversación con Obama en un encuentro informal con los periodistas que siguen su gira desde Washington a Oriente Medio, a los que describió al inquilino de la Casa Blanca como muy cercano y extraordinariamente riguroso en el trabajo.
A su juicio, con esta entrevista España ha consolidado el lugar que le corresponde en los grandes debates sobre seguridad en el mundo, con una "interlocución fluida y fácil" con la administración estadounidense.
El Gobierno español ha trabajado en esa relación bilateral desde que Zapatero y Obama se reunieron por primera vez en Praga en abril.
Además de las cuestiones vinculadas a la seguridad, Zapatero advirtió del error de olvidar que Estados Unidos es la primera potencia económica del mundo y su peso en España, donde es el primer inversor y cuenta con multinacionales que generan cientos de miles de puestos de trabajo.
Subrayó en este contexto la importancia de las relaciones comerciales y empresariales y el acuerdo alcanzado para analizar las inversiones realizadas y los nuevos campos de cooperación, entre los que destacó las energías renovables y el transporte y, en concreto, las posibilidades de negocio para la alta velocidad en Estados Unidos.
Ni la retirada de las tropas españolas de Kosovo, en un principio no bien entendida por Estados Unidos, empañó le entrevista. Según explicó Zapatero, Obama estuvo "muy respetuoso" con la decisión de España, que, como próxima presidencia de la UE, está decidida a trabajar por la estabilización de los Balcanes.
El presidente del Gobierno español explicó a Obama que, al margen de que su país no reconozca a Kosovo como país independiente, "siempre va a mantener una posición constructiva" para la estabilidad de la región.
En el marco de las relaciones internacionales, Zapatero destacó también varias áreas importantes de colaboración, como Afganistán y América Latina, donde hasta el momento, señaló, España y Estados Unidos todavía no cuentan con un modelo de trabajo conjunto.
Además de Oriente Medio, subrayó el interés común por impulsar las relaciones con Rusia y de incluir en el "núcleo duro" de las políticas de seguridad a este país, con el que España mantiene "un activo de relaciones políticas muy importantes" con ese país.