El Tribunal de Bosnia-Herzegovina condenó a 30 años de cárcel al ex oficial
militar serbobosnio Milorad Trbic por el genocidio de Srebrenica, en julio de
1995.
Trbic fue uno de los oficiales que planearon la acción militar en
Srebrenica y, tras la toma del enclave por las tropas serbobosnias, participó en
el traslado y la ejecución de los bosnio-musulmanes hechos prisioneros.
En
septiembre de 1995 también participó en la exhumación de los cuerpos de las
fosas comunes y su nuevo entierro en otras secundarias, con el fin de ocultar
las ejecuciones. Esas nuevas inhumaciones dificultaron las tareas de
identificación de las víctimas, por encontrarse partes de un mismo cuerpo en
diferentes fosas.
Unos 8.000 bosnio-musulmanes fueron asesinados después de
que el Ejército serbobosnio ocupara Srebrenica, enclave protegido por los cascos
azules de la ONU durante la guerra de Bosnia (1992-1995).
Trbic se entregó en
2005 al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), con sede
en La Haya, que le acusaba de genocidio y crímenes de guerra.
Dos años
después, fue transferido a Sarajevo para ser juzgado por una corte bosnia, ya
que la estrategia del TPIY fue ceder casos de perfil medio o bajo a las
justicias nacionales de los países ex yugoslavos.