Los Presupuestos Generales del Estado para 2010 continuarán su tramitación
parlamentaria tras el rechazo en el Congreso de las enmiendas a la
totalidad, logrado gracias al acuerdo del PSOE con PNV y Coalición Canaria,
aunque ahora queda poco margen para negociar cambios, según ha admitido el
Gobierno.
Así lo reconoció la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena
Salgado, quien tras este debate señaló que estas cuentas están muy marcadas por
la situación económica y por eso son "pequeños" los márgenes para modificarlas
con las enmiendas que presenten los grupos parlamentarios.
El pleno celebrado
esta mañana rechazó, con los votos del PSOE, el PNV y Coalición Canaria las
enmiendas a la totalidad que habían presentado el PP, CiU, ERC, IU-ICV, el BNG y
UPyD y que se votaron en bloque por tener el mismo propósito, la devolución al
Gobierno del proyecto de ley presupuestario.
La diputada de Nafarroa Bai,
Uxue Barkos, votó a favor de estas enmiendas, mientras que el representante de
UPN, Carlos Salvador, fue el único parlamentario que se abstuvo en esta
votación.
Al finalizar el debate, el presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, reconoció su satisfacción por el rechazo a las enmiendas a
la totalidad, porque ése era "el objetivo" del Gobierno, y de igual manera se
mostró Salgado, que ha defendido por primera vez unas cuentas como responsable
de Economía.
Un día después del duro debate que la enfrentó al líder del PP,
Mariano Rajoy, Salgado aseguró que no se sintió ninguneada por éste, a pesar de
que en buena parte del cara a cara Rajoy se dirigió más al presidente del
Gobierno y le hizo responsable de la política económica, en lugar de a la
ministra.
Hacia Rajoy dirigió sus críticas el portavoz del PSOE, José Antonio
Alonso, quien lamentó que el presidente del PP volviera a recurrir a las
"habituales y cansinas invectivas antizapatero" y no aportara propuestas, además
de advertirle de que tratando de herir al Gobierno para buscar rédito político
lo único que hace es "hacer daño al país".
Además de a Alonso, esta mañana
les tocó intervenir a los portavoces de los partidos que no presentaban
enmiendas, entre ellos los dos aliados del PSOE en este debate, el PNV y
Coalición Canaria. Pese a admitir que iban a dar su apoyo al Gobierno por una
cuestión de "responsabilidad" y por "arrimar el hombro" en estos difíciles
momentos, el portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, criticó al Gobierno "de
quita y pon" y su política económica "errática", especialmente en materia
fiscal.
Mucho menos incisivo fue el diputado de Coalición Canaria José Luis
Perestelo, quien agradeció que el Gobierno se haya acordado de Canarias con su
plan de inversiones para la comunidad, y aunque admitió que el proyecto de ley
presupuestario es "manifiestamente mejorable" apeló al "sentido de Estado" de su
partido para justificar su apoyo.
Salgado, por su parte, admitió a Azpiazu
que las inversiones en el País Vasco crecen "tímidamente" en este Presupuesto,
sólo el 1%, aunque siguen suponiendo una "apuesta importante" por las
infraestructuras en esta comunidad.
A Perestelo, Salgado le agradeció también
el apoyo de su partido a estos Presupuestos "que son buenos para Canarias" y
demuestran que el Gobierno central es "sensible" con los problemas que afectan
al archipiélago, que tiene una tasa de paro del 26% según recordó el diputado de
CC.
Salgado concluyó el debate reiterando que éstos son los Presupuestos que
España necesita, aunque añadió que confía en que la tramitación parlamentaria
los "enriquezca", a pesar de que después admitió que los márgenes de negociación
son pequeños.
Tras el debate de hoy continúa la tramitación de las cuentas, y
el viernes a las dos de la tarde se acaba el plazo para que los grupos
parlamentarios presenten sus enmiendas al articulado del proyecto de ley, cuyo
debate en la Comisión de Presupuestos se celebrará la primera semana de
noviembre.
El pleno volverá a votar el dictamen de la Comisión y remitirá
después el proyecto de ley al Senado, donde el PP tiene mayor representación que
los socialistas, lo que ha hecho posible que en los dos últimos años esta Cámara
vetara las cuentas y las devolviera al Congreso.