El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha manifestado que las intervenciones telefónicas practicadas en la investigación del caso "Gürtel" estuvieron "dentro de la más estricta legalidad" y fueron controladas, además de judicialmente, por el Ministerio Fiscal.
Garzón ha hecho estas declaraciones en Valencia al ser preguntado por la grabación de las comunicaciones privadas entre presuntos implicados del caso "Gürtel" y la intención del Colegio de Abogados de Madrid de querellarse contra él y los fiscales que actuaron en esta intervención.
"Dentro de las más estricta legalidad se tomaron una serie de iniciativas, y el control judicial fue acompañado del control de Ministerio Público, por tanto respeto las iniciativas que se puedan tomar, y cuando llegue el momento pienso quedarán las cosas perfectamente claras y diáfanas", ha manifestado. "Las intervenciones de las comunicaciones que se ordenaron desde el Juzgado número 5 se ajustan a la legalidad y quedará demostrado en el futuro", ha aseverado.
Preguntado también por la exclusión de algunas de las conversaciones que supuestamente exculpan al president de la Generalitat, Francisco Camps, el juez ha dicho que le "encantaría poder contestar y dejar las cosas muy claritas", pero que no puede hacerlo.
"Es el débito y la responsabilidad que tenemos los jueces, no podemos hablar de los casos que están en marcha, en cambio otros lo hacen y los hacen en demasía, a veces, pero tenemos que asumir nuestra posición", ha señalado.
El magistrado ha sido cuestionado además por la amistad entre el presidente del Tribunal Superior de Justicia valenciano, Juan Luis de la Rúa, y Camps -expresada públicamente por éste-, y ha dicho que "cada uno tiene su tanto de responsabilidad y sabe lo que hace y lo que debe hacer".