El grupo holandés ING anunció que va a separar sus actividades de banca y de
seguros para desprenderse de forma gradual de las segundas y que va a emitir
títulos por valor de 7.500 millones de euros para devolver parte de las ayudas
que recibió del Estado ante la crisis financiera.
La decisión forma parte del
plan de reestructuración que la entidad ya ha presentado a la Comisión Europea
(CE) y que espera poner en marcha durante los próximos cuatro años, según un
comunicado del grupo.
El portavoz comunitario de Competencia, Jonathan Todd,
obvió entrar en detalles sobre el planteamiento de ING y se limitó a señalar que
se han producido avances en las últimas semanas en los contactos con las
autoridades holandesas.
Sí confirmó que estos avances se refieren tanto al
plan de reestructuración de ING como a la garantía ofrecida por el Estado
holandés para la cartera de activos tóxicos de la entidad, que la CE decidió
investigar en profundidad el pasado septiembre. "La CE espera poder tomar una
decisión en las próximas semanas", añadió Todd.
El objetivo de ING es volver
al planteamiento inicial de su negocio a través de la desinversión en todas las
operaciones de seguros (incluida la gestión de inversión) a través de ofertas
públicas, ventas o una combinación de ambas vías.
Según el consejero delegado
de ING, Jan Hommen, las medidas anunciadas están llamadas a resolver la
incertidumbre creada por la crisis financiera, que obligó al Gobierno holandés a
rescatar a la entidad en dos ocasiones, en octubre de 2008 y enero de 2009.
Hommen asegura en un comunicado que durante los últimos seis meses ING ha
trabajado de cerca con el Ejecutivo holandés y la CE para encontrar la manera de
devolver las ayudas recibidas, asegurar la viabilidad de la entidad y evitar un
impacto negativo en la competencia del sector. Para devolver las ayudas, ING
prevé comprar de aquí a enero de 2010, por 5.000 millones de euros, las acciones
que adquirió el Gobierno holandés.
ING pagará diez euros por acción más una
prima de 950 millones de euros y para financiar la operación emitirá títulos por
valor de 7.500 millones de euros.
ING había recibido una inyección de capital
de 10.000 millones de euros, en octubre de 2008, y una garantía estatal para su
cartera de activos problemáticos, procedentes en su mayoría de hipotecas
estadounidenses de alto riesgo. El Estado holandés compró, a cambio de 28.000
millones de dólares, el derecho a recibir los flujos de tesorería de esa
cartera.