La Policía Nacional hondureña denunció hoy un supuesto plan de la izquierda radical para asesinar y secuestrar a empresarios y miembros de ese cuerpo y de las Fuerzas Armadas, aunque no lo relacionó directamente con los crímenes de este tipo ocurridos en los últimos días en el país.
"Nosotros hemos decomisado y tenemos en nuestro poder un plan que ellos tenían y que, de alguna forma, sí manejaban (...) la eliminación de policías y secuestro de empresarios y eliminación de oficiales de las Fuerzas Armadas", aseguró el comisionado de la Policía Nacional, Danilo Orellana, a la emisora HRN.
El domingo unos desconocidos mataron a tiros en Tegucigalpa al coronel de las Fuerzas Armadas Concepción Jiménez y fue hallado el cadáver de Enzo Micheletti, un sobrino del presidente de facto, Roberto Micheletti, también asesinado, mientras que ayer fue secuestrado el ex diputado y empresario retirado Alfredo Jalil, padre del viceministro de Defensa del Gobierno de facto, Gabo Jalil.
De momento, pese a las sospechas en sentido contrario de muchos hondureños, las autoridades han indicado que las principales hipótesis sobre estos hechos apuntan a la delincuencia común y han evitado relacionarlos con el conflicto que vive el país tras el golpe de Estado del 28 de junio contra Manuel Zelaya.
"Esperemos que no haya ninguna vinculación porque indica que ellos estarían actuando con ese plan", declaró Orellana a HRN, aunque matizó que "tampoco se puede descartar esto".
"Hemos escuchado algunos dirigentes radicales en algún caso que amenazan con que van a destruir la empresa privada, que es la columna vertebral de la economía de este país", añadió el oficial, jefe de la operación de seguridad que el Gobierno de facto mantiene desde el derrocamiento de Zelaya.
Los seguidores más radicales del presidente depuesto han rechazado cualquier vinculación con estos hechos y han reiterado que su lucha es pacífica.
Ayer, la esposa de Alfredo Jalil, Gloria Mejía de Jalil, relacionó directamente su secuestro con el presidente depuesto, a quien pidió su liberación, y habló incluso de un "complot" en el que participarían Venezuela, Nicaragua y El Salvador.
"Nosotros tenemos perfectamente identificados (a los grupos de izquierda) y cualquier querella o cualquier denuncia que nosotros hagamos ante la fiscalía todo va a ser dentro del Derecho y de los derechos humanos, por tal razón no creo que traten de hacer alguna de estas cosas", agregó Orellana. "Si quieren llegar al poder no tiene que ser a través de la fuerza, tiene que ir a través del voto", añadió.