La oposición se cogió un cabreo de campanillas, habían abierto brecha en la política social de la Xunta gracias a la retirada de la paga de 200 euros. Pero Feijóo les chafó la jugada al decidir recuperar la ayuda y actualizarla conforme al IPC. Y se armó la marimorena, le llamaron de todo menos bonito pero se quedaron sin un arma arrojadiza con la que fustigar sistemáticamente al gobierno popular. Rectificar es de sabios y don Alberto lo es.