El escándalo de Santa Coloma amenaza con dejar al PSC a los pies de los caballos. Aunque tienen domesticados a los medios regionales, la prensa estatal ha pillado cacho y no lo va a soltar. Aplicando la doctrina Gürtel, se empieza a sospechar de aquellos que tienen o han tenido relaciones "comerciales" y/o personales con los detenidos. Y entre ellos aparecen dos ministros, Corbacho y Chacón. Difícil lo va a tener el PSC para salir airoso pese a que en este caso, de momento, no ha habido filtraciones del sumario ni de las conversaciones telefónicas grabadas a los imputados.