Cuatro mil puestos de trabajo que se perderán, decenas de oficinas bancarias que se cerrarán, prejubilaciones y otros muchos daños colaterales, son de entrada, algunos de los argumentos que ha esgrimido el Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pontevedra, para posicionarse en contra de la rumoreada fusión entre Caixanova y Caixa Galicia.
La ejecutiva que preside Ricardo Mirón plantea a las autoridades competentes, "sobre todo a las políticas, porque las bancarias han perdido toda credibilidad en esta crisis económica", que expliquen las razones reales que obligan a la fusión, "porque los últimos balances de resultados que han ofrecido ambas cajas son positivos, y nada hace supone que corra peligro alguna de ellas de continuar caminos paralelos".
Para la Cámara de Comercio de Pontevedra, la existencia de dos cajas en Galicia "es ventajosa para los empresarios, porque fomenta la competencia, y también para los ciudadanos en general podrán encontrar alguna ventaja en el juego de la oferta y la demanda".
Al margen de todos estos fundamentos, el Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pontevedra advierte que el presidente de Caixanova se ha posicionado en contra de la fusión, lo mismo que los portavoces de las patronales de Galicia y Pontevedra, Antonio Fontenla y Fernández Alvariño, respectivamente, el Club Financiero de Vigo y las Cámaras de Comercio del Sur de Galicia.
De todas formas, este Comité Ejecutivo entiende que "todas las cartas están jugadas, que la fusión esta hecha, y que sólo la puede consumar el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que, según dice en sus últimas declaraciones, trata de defender los intereses generales de los gallegos, por encima de otros, políticos o financieros".