La vicepresidenta primera, De la Vega, no está en crisis. Ha invertido un millón de euros, casi nada, en comprarse un chalet en la sierra de Guadarrama. Le pasa lo mismo que a Miguel Bosé, son socialistas, sí, pero viven como marqueses. Es lo que tiene ser de izquierdas, con definirse uno como progresista ya tiene todas las bendiciones para hacer lo que le pete sin que nadie le pida cuentas. Un chollo, para los caraduras, claro.