El ministro de Industria, Miguel Sebastián, dijo que cualquier acuerdo que
se logre con General Motors sobre el futuro de la planta de Opel en Figueruelas
no podrá ser peor al alcanzado con la empresa austríaco canadiense Magna, porque
"no vamos a volver a la casilla de salida".
Sebastián se expresó así al ser
preguntado por la opinión del Gobierno sobre la decisión de General Motors de no
vender su filial Opel/Vauxhall a Magna y sus socio ruso Sverbank, pese al
acuerdo que habían alcanzado ambas empresas, tras negociar durante varios
meses. "Ha sido una sorpresa que nadie esperaba" y "no entiendo cómo GM ha
manejado esta crisis", señaló el ministro en la factoría de Airbus en
Illescas.
Sebastián aclaró que esta misma mañana ha hablado por teléfono con
el presidente de Magna, quien "me ha agradecido" la actitud de España en esta
negociación. El ministro aseguró que la defensa del futuro de Figueruelas se
va a hacer de forma común con los sindicatos y con el Gobierno de la Comunidad
de Aragón.
El Consejo de Administración de General Motors, reunido el martes
en Detroit (EE.UU.), decidió cancelar la venta de Opel al productor de
componentes austríaco-canadiense Magna y su socio el banco estatal ruso
Sberbank.
El comité de empresa de Opel en Alemania ha convocado para el
jueves huelgas en las fábricas germanas, que se extenderán posteriormente por
Europa el viernes y el lunes, como protesta por esta decisión. Asimismo, el
Gobierno ruso se mostró asombrado por la decisión de General Motors (GM) de
cancelar la venta de su filial europea Opel.
Por su parte, la Comisión
Europea expresó su deseo de que el nuevo plan reestructuración para Opel,
anunciado por GM, sea "sólido" y garantice "empleos duraderos", y ha advertido
de que verificará la compatibilidad de cualquier ayuda que los estados miembros
de la UE pudieran conceder.
El Ejecutivo comunitario se ha limitado a "tomar
nota" de la decisión del fabricante estadounidense de no vender finalmente su
filial europea Opel al grupo austríaco-canadiense.