El grupo libanés Hizbulá negó categóricamente "cualquier relación con las
armas que el enemigo sionista confiscó en un barco" con bandera de Antigua hace
dos días a unas cien millas al oeste de la costa israelí. En un comunicado,
este grupo chií denunció además "la piratería israelí en aguas
internacionales".
Según informó el diario israelí Yediot Aharonot, que
citaba a fuentes de Defensa, la embarcación contenía cinco contenedores con
cohetes, pequeñas armas, granadas, proyectiles de mortero y misiles y había
partido de Irán con destino a la milicia armada de Hizbulá.
Según el diario
Haaretz, el barco partió de Irán y posteriormente hizo escalas en Yemen y Sudán,
antes de cruzar el Canal de Suez,
Tras la incautación de la munición, el
ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, felicitó a la Marina y el Ejército por
el que calificó de "un nuevo éxito en la interminable lucha contra los intentos
de contrabando de armas y equipamiento militar que tiene como objeto fortalecer
a los elementos terroristas que amenazan la seguridad de Israel".
Por su
parte, el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Walid al Mualem, que se
encuentra de visita en Irán, negó la veracidad de la versión israelí, y
puntualizó que el barco se dirigía de Siria a Irán y que no llevaba armas, según
informa hoy la televisión qatarí, Al Yazira.
"Ese barco no llevaba armas
iraníes a Siria ni contenía material militar para fabricar armas en Siria. Ese
barco llevaba bienes importados, de Siria a Irán", afirmó el responsable de
Exteriores tras entrevistarse con su homólogo iraní en Teherán.
El jefe de la
diplomacia siria agregó que "desafortunadamente, hay algunos piratas oficiales
en los mares que, a veces en nombre del ejército y a veces en nombre de realizar
una inspección, obstruyen las actividades comerciales entre Siria e Irán".