Familias de los marineros gallegos del buque "Alakrana" explicaron que continúan "preocupados" y que, por el momento, no tienen novedades, después de que ayer se complicase la situación en el barco al haber sido trasladados a tierra tres de los 36 tripulantes secuestrados y de que los piratas exigieran la liberación de sus dos compañeros detenidos en España.
La mujer de uno de los marineros, Silvia Albés, explicó que por ahora están "sin novedad" y pendientes de que el Gobierno les traslade alguna información y les diga "qué medidas van a adoptar" para que los secuestrados puedan volver a sus casas.
Además, Albés aseguró haber hablado con Belén Costas, la esposa de Joaquín Fernández, uno de los tres miembros de tripulación que ha sido conducido a tierra por los piratas, y explicó que la mujer "está muy mal", y que a ella y al resto de la familia le ha afectado mucho la noticia.
Por su parte, la hija del patrón del "Alakrana", Cristina Blach, explicó que "por el momento no ha habido contactos con el barco" -que permanece secuestrado desde el 2 de octubre- y que los miembros de su familia siguen "preocupados, esperando".