Asturias y Murcia ya han dicho que nones y el resto de comunidades autónomas harán lo propio. Nadie está dispuesto a que sus cajas de ahorro pasen a ser controladas por gobiernos de otras autonomías. Caixa Galicia y Caixanova están condenadas a entenderse o a desaparecer, previa intervención, claro, es cuestión de tiempo. Todo lo demás son milongas, salvo que el Banco de España se deje engañar deliberadamente, cosa que dudo.