La plantilla de la planta de envasado que el grupo Leche Pascual tiene en la localidad lucense de Outeiro de Rei iniciará este miércoles –día 11 de noviembre- una singular protesta para exigir una solución que impida el cierre de esta factoría. Para ello, los empleados de la fábrica se encerrarán, por turnos, en una caravana que estará aparcada al lado de la Nacional VI, en las inmediaciones del acceso a la propia industria, según informaron fuentes del comité de empresa.
Los trabajadores tenían previsto iniciar este jueves un encierro indefinido en las instalaciones de la propia fábrica, para pedir una solución a la clausura definitiva de la factoría, que se hará efectiva a partir del 4 de diciembre, fecha en la que caduca el expediente de regulación de empleo (ERE) temporal, aplicado por la compañía burgalesa sobre la totalidad de la plantilla, formada por 144 trabajadores.
Sin embargo, como la plantilla no consiguió los permisos necesarios para protagonizar esa protesta en las propias instalaciones de la fábrica, el comité de empresa se vio obligado a pensar en otras alternativas, igualmente llamativas, para escenificar su “preocupación” por el futuro laboral de los trabajadores de Pascual.
Por ello, pensaron en otra forma de protesta singular, que consistirá en mantener un encierro, “permanente” e “ininterrumpido”, en una caravana que estará estacionada en uno de los márgenes de la carreterera Nacional VI, a su paso por el municipio de Outeiro de Rei, en un lugar bien visible.
Los miembros de la plantilla, que todavía está formada por más de cien trabajadores, se irán turnando, para que siempre haya alguien en la caravana y la protesta se mantenga, de forma ininterrumpida, hasta que surja algún tipo de solución capaz de garantizar el futuro de la fábrica y los puestos de trabajo.
Los trabajadores pretenden, ante todo, llamar la atención del Gobierno gallego, para que la Xunta de Galicia aclare de una vez si está dispuesta a apoyar alguno de los proyectos empresariales que dos grupos de cooperativas pusieron sobre la mesa para hacerse con estas instalaciones.
BAJAS INCENTIVADAS
Por otra parte, el representante legal de los trabajadores, el abogado laboralista Alberte Xullo Rodríguez Feixóo, confirmó que ya se han acogido a las bajas incentivadas que ofrece la empresa unos treinta trabajadores, que cobrarán una indemnización equivalente a unos 51 días de salario por año trabajado.