El representante legal de los trabajadores de la fábrica que el grupo Leche Pascual tiene en la localidad lucense de Outeiro de Rei, el abogado laboralista Alberte Xullo Rodríguez Feixóo, reconoció en declaraciones a AGN que la decisión de encerrarse en dos caravanas, que estarán estacionadas al lado de la Nacional VI –en las inmediaciones de la carretera de acceso a la propia factoría-, es una medida “a la desesperada” para evitar el cierre de estas instalaciones y mantener sus puestos de trabajo.
Rodríguez Feixóo recordó que “no es plato de buen gusto” tener que recurrir a este tipo de protestas para conservar un puesto de trabajo, porque “a nadie le gusta estar encerrado, sin disfrutar las comodidades de su hogar y con los penurias propias de estas situaciones, provocadas por una alimentación inadecuada y por la lejanía de la familia”.
Sin embargo, opina que el Gobierno gallego no les ha dejado otra salida a los trabajadores afectados por el expediente de regulación de empleo (ERE) temporal –que caduca el 4 de diciembre-, aplicado por la empresa burgalesa sobre la totalidad de la plantilla, porque no ha sabido buscar una solución que garantice el futuro de fábrica y tampoco apoya las propuestas de base cooperativa para su adquisición. “Los trabajadores no se sienten ni acogidos ni amparados por la Xunta de Galicia” que, según Rodríguez Feixóo, está haciendo gala de una “desidia” inusitada en este asunto.
El encierro comenzará cuando concluya la asamblea que ha convocado el comité de empresa para las doce del mediodía, un encuentro en el que los trabajadores también hablarán de otras medidas de presión para conseguir que la fábrica continúe funcionando y se mantengan sus puestos de trabajo.