El Consejo de Ministros aprobará previsiblemente mañana el acuerdo por el que se establecerá el reparto de 6.000 nuevos megavatios (MW) de potencia eólica hasta 2012. Según precisaron a AGN fuentes del sector, la distribución se hará a razón de 2.000 MW anuales hasta 2012, con el objetivo de ordenar el sector de las renovables y de conferir "seguridad" a las empresas que se decidan a invertir en estos proyectos.
Paralelamente, el Gobierno hará público el número de proyectos cuya inscripción en el registro de pre-asignación de instalaciones resulte aprobada, lo que permitirá a las empresas beneficiarias acceder al cobro de las primas (RD 661/2007) con las que el Ministerio de Industria incentiva el desarrollo de las energías limpias en España, con el fin de reducir la excesiva dependencia del petróleo. Estos proyectos --entre los cuales algunos ya están en una fase avanzada de construcción-- se repartirán los 6.000 megavatios en liza.
Pese a que es previsible que en esta lista aparezca alguna instalación gallega que esté lista para empezar a generar energía, quedarán fuera los 2.300 megavatios pendientes de repartir en Galicia a falta de que se apruebe en el Parlamento la nueva ley eólica y de que se convoque un nuevo concurso.
Entre las desventajas que acarrea el retraso con el que la comunidad gallega afronta la regulación de este sector está la imposibilidad de acceder a las actuales subvenciones que fija el ministerio. Y es que, según establece el Real Decreto 6/2009, la inscripción en el pre-registro es una condición obligada para poder conseguir las ayudas. Además, la solicitud debe acompañarse de un proyecto muy definido.
Con este reparto, Madrid busca "escalonar" la entrada a la producción de energías renovables con el objetivo de dar "certidumbre y estabilidad" a los promotores. Al obtener el visto bueno de Industria, las empresas podrán saber cuándo podrán empezar a producir y en qué condiciones. Con este aval, podrán acudir a los bancos para demandar financiación, elaborar su plan de inversión y afrontar la construcción de las instalaciones.
Consciente de que la producción energética no puede depender en exclusiva de las subvenciones, el Gobierno tiene claro que el sistema de primas es una herramienta transitoria "que deberá desaparecer" cuando el desarrollo de la tecnología y los costes de producción hagan de las energías renovables un negocio "rentables".
Además de la regulación de los megavatios eólicos, también está previsto que el Gobierno haga públicos los proyectos que se inscribirán en el registro de pre-asignación de instalaciones en régimen especial para la producción termosolar. Se repartirán 2.400 MW para los próximos tres años.