El consejero delegado de la aerolínea British Airways (BA), Willie Walsh, indicó
que el acuerdo de fusión alcanzado el jueves con la española Iberia es una
"buena noticia" tanto para los inversores como para los propios pasajeros y la
plantilla de la compañía británica.
En una entrevista concedida a la
televisión pública BBC, Walsh trató de tranquilizar a los sectores más
escépticos y reiteró que la fusión no supondrá la desaparición de ninguna de las
dos marcas y que ésta "no apartará a BA de los británicos".
El actual
consejero delegado de la aerolínea británica, que según el memorando de
intenciones suscrito será el consejero delegado de la nueva sociedad, bautizada
como TopCo, afirmó que la fusión con Iberia "permitirá crear un grupo capaz de
competir realmente a nivel mundial". "Se trata de un paso de futuro y estoy
absolutamente encantado de que hayamos llegado hasta aquí", reconoció Walsh, que
también destacó los importantes ahorros de costes que se derivarán de la
fusión.
Y es que la unión de las dos aerolíneas, que no pasan por su mejor
momento económico, busca precisamente crear sinergias en muchos campos que
permitan reducir costes en operaciones como la compra de aviones y combustible,
teniendo en cuenta que la crisis económica internacional ha golpeado
especialmente a las compañías aéreas, un sector en el que el precio del
combustible y la disminución de la demanda ha mermado los ingresos.
De hecho,
el acuerdo aprobado por los Consejos de Administración de Iberia y BA prevé la
generación de unas sinergias de unos 400 millones de euros (595 millones de
dólares, al cambio actual).
Una vez completada la fusión, a más tardar a
finales de 2010, TopCo gestionará una de las tres mayores aerolíneas del mundo,
con una flota de 419 aviones y 205 destinos. Los accionistas de Iberia
tendrán el 45 por ciento del capital de la nueva sociedad y los de BA, el 55 por
ciento restante.