La Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) y la Cámara de Comercio de Vigo han mostrado su rechazo a una hipotética fusión de Caixanova y Caixa Galicia porque "no aporta nada", no conllevaría "una mejora de solvencia" y convierte a las entidades financieras en "más vulnerables y más pobres".
En rueda de prensa, los presidentes de ambas instituciones -José Manuel Fernández Alvariño y José García Costas- apuntaron que el informe 'Valoración empresarial sobre el futuro de las cajas de ahorros de Galicia', consta de alrededor de "200 páginas" y ha sido elaborado por una consultora "de fuera de Galicia" que prefirieron no citar, ya que es una empresa que "tiene vinculación con el resto de cajas".
Precisaron, además, que el informe -encargado por ambas instituciones a una consultora- ya ha sido remitido al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien, consideraron, "persigue únicamente el bien de Galicia". Las dos entidades apostaron por "mantener" los centros de decisión en Galicia y constituir Sistemas de Protección Institucional (SIP) siempre y cuando se garantice la "reversibilidad" de este último mecanismo.
"Hemos mantenido un silencio responsable, aguantamos la presión y hoy hablamos con el aval de un informe técnico de una consultora externa", sostuvo Fernández Alvariño, quien dijo que este estudio es "técnico y puramente empresarial". "Tenemos dos cajas bien gestionadas, nada politizadas y con su ratio de solvencia", indicó, al tiempo que recordó que la fusión "no conlleva una mejora de solvencia".
El responsable de los empresarios de Pontevedra justificó el rechazo a la integración de las dos cajas gallegas por una "pérdida de red, pérdida de empleo y pérdida de capacidad crediticia", algo que según el presidente de la patronal pontevedresa, "las pymes no aguantan" y cifró en 1.800 millones de euros la "restricción inicial del volumen de crédito concedido" de la caja resultante de la fusión, según este informe.
Apostó Fernández Alvariño por preservar la "galleguidad" de las cajas "manteniendo" los centros de decisión en Galicia. De modo paralelo, expuso la necesidad de "mantener su viabilidad" y "que se ponga a disposición" todo lo necesario para que sean "viables, competitivas y solventes". También expuso que hablar de la Galicia del norte y del sur son "temas obsoletos" e incidió en que tanto CEP como Cámara de Comercio están hablando de "la Galicia empresarial". Además, dijo no tener "ni idea" de si la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha encargado otro estudio similar.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Vigo, José García Costas, ratificó que las dos asociaciones empresariales no apuestan por la fusión, que consideran "la peor de las soluciones" y añadió que esa es una postura a la que han llegado "después de muchas vueltas, de leer mucho y dedicarle muchas horas" "El informe considera que la dimensión de una hipotética caja nacida de la fusión de las actuales no aportaría nada nuevo", remarcó.
Según aclaró García Costas, cualquier decisión que afecte a las dos cajas tiene que ser "respaldada" dentro de los órganos de Gobierno, es decir, del consejo de administración y la junta general, "únicos órganos con potestad para tomar cualquier decisión", explicó. También puntualizó que esta decisión "si afecta a la pérdida de galleguidad de las cajas" debería de recibir "el rechazo de la Xunta" y recordó que Núñez Feijóo tiene que disponer de los "elementos de juicio suficientes" y pronunciarse, "esperando a que los órganos de gobierno de las distintas instituciones se manifiesten". "Hay que evitar que fruto de una hipotética fusión que nadie quiere, y que estoy convencido de que no se va a hacer, por una mala decisión, perdiésemos las dos cajas porque alguien nos absorbiese", aseveró García Costas.
El presidente de la entidad cameral, que también forma parte del consejo de administración de Caixanova, expuso que en la última reunión del consejo de la entidad crediticia hace dos semanas, la caja dejó "clarísima su decisión, que es no a la fusión y seguirtrabajando para buscar otras alternativas". El informe sostiene que una fusión de las dos cajas conllevaría "ocupar entre 4 y 6 años" de la actividad de las cajas, "desviando" los mejores recursos de estas entidades financieras "a la tarea del proceso de integración".
También concluye este estudio que, tras la fusión, se perderían "1.800 empleos directos" de las plantillas actuales de 5.378 empleados en Caixa Galicia y 3.270 en Caixanova, con "entre 285 y 300" oficinas que resultarían "redundantes".
En el estudio se recoge que Caixa Galicia cuenta con 891 oficinas en toda España, 464 de ellas en la comunidad autónoma y Caixanova 585, de las que 415 están situadas en territorio gallego, en base a datos de 2008. Además, el informe expone que el volumen de negocio de Caixa Galicia fue de 63.101 millones, mientras que Caixanova obtuvo 48.672 millones de euros, con un volumen crediticio de más de 36.100 millones la primera y más de 17.600 la segunda.