La recuperación económica en España necesitará de la aplicación de medidas y
políticas específicas que no son precisas en otros países comunitarios, opinó
en Viena el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín
Almunia.
En unas declaraciones a Efe, el responsable comunitario se refirió a
las desigualdades económicas en el seno de la Unión Europea (UE) y al hecho de
que varios países con un alto endeudamiento necesitarán políticas diferentes
para poder superarlas.
Así, Almunia aseguró que en países como España, "el
grado de endeudamiento, ligado en muchas ocasiones a la evolución rápida del
sector vivienda antes de la crisis, ha creado unas condiciones particulares en
las que hay que adoptar medidas específicas para sumarse cuanto antes a la
recuperación".
"El ajuste en ese tipo de países requiere medidas especificas
que no son necesarias en países que no tenían un 'boom' de la vivienda en el
pasado", explicó el responsable comunitario, quien puso a Irlanda y al Reino
Unido como otros ejemplos de esa situación.
Sobre la posibilidad de que la
crisis relegue a España a los vagones de cola de la economía de la UE, Almunia
indicó que "no hay nada predeterminado", y advirtió de que "lo que hay que hacer
es adoptar las medidas necesarias para salir cuanto antes de la crisis. Todo
depende de las decisiones que se tomen", resumió.
En un aparte de una
conferencia sobre el euro y la estabilidad económica, Almunia apostó por definir
una estrategia "no sólo para salir de la crisis sino para tener más capacidad de
crecimiento en el futuro, y un crecimiento sostenido que no genere de nuevo
desequilibrios y condiciones de riesgo para futuras recesiones".
"Hay que
tomar medidas no sólo de impulso de la economía a corto plazo sino medidas de
ajuste estructural para aumentar la productividad, la capacidad de nuestras
economías de crecer sin desequilibrios y para crear condiciones acentuadas para
la inversión, mejorar la competitividad, aumentar el empleo...",
dijo.
Además, recordó que esa política no es sólo en interés de cada uno de
los países "sino también en interés conjunto del funcionamiento de la zona euro"
ya que, advirtió, si no funciona bien "todos los miembros de la zona euro van a
pagar las consecuencia en el futuro".