El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, calculó que la retirada de los estímulos para paliar la crisis económica hará reducir el
déficit público en cuatro puntos en los próximos años con el fin de recuperar la
estabilidad presupuestaria.
Durante su intervención en el Foro Cinco Días,
Ocaña reiteró que el déficit público en 2009 no superará el 9,5% y aseguró que
las medidas para corregirlo permitirán cumplir con el Pacto de Estabilidad, que
marca un límite del 3% del PIB para 2012 y que en algunos países como España
podría prorrogarse a 2013.
Sea cual sea la decisión de la Comisión Europea,
el secretario de Estado estimó que el déficit público se rebajará en cuatro
puntos como consecuencia de la retirada de los estímulos anticrisis que han
caracterizado la política económica desde el estallido de la crisis.
En su
opinión, la recaudación por impuestos aliviará la carga del déficit
presupuestario en un punto, por lo que quedarían pendientes aún otros dos
puntos, unos 20.000 millones de euros.
El gasto extra que suponen estos
20.000 millones, dijo Ocaña, debería repartirse entre las administraciones
públicas, esto es, con comunidades autónomas y ayuntamientos. Según el
secretario de Estado, en épocas de crecimiento económico algunas
administraciones incurrieron en déficit y ahora deben contribuir a la mejora de
las cuentas públicas. La economía española afronta una situación "cómoda",
con un nivel de deuda "reducido" pero "difícilmente sostenible" a largo plazo,
apostilló.
Ocaña recordó que una parte del déficit público desaparecerá
cuando la economía mejore al reducirse, por ejemplo, el gasto de las
prestaciones por desempleo, pero los ingresos no se recuperarán al mismo nivel
de antes de la crisis.
Asimismo, reiteró que el Gobierno no se plantea más
subidas de impuestos y señaló que con estas medidas se quiere dar una "señal
clara" a los inversores internacionales del compromiso de España para lograr la
estabilidad presupuestaria.
De todas formas, señaló, se trata de subidas impositivas que tardarán aún meses
en materializarse y, más allá de esos ajustes, serán necesarios otros en
concepto de gasto público a todos los niveles de la Administración.
MODERACIÓN SALARIAL
Ocaña abogó por la moderación salarial y las reformas estructurales para
recuperar la competitividad de la economía española que, a su juicio, empezará a
manifestarse "previsiblemente" en el sector exterior. Explicó que hasta ahora la evolución de los
salarios no se ha mostrado "sensible" al ciclo económico y por ello, en el
futuro, los costes laborales unitarios deberán estar ligados al incremento de la
productividad.
Además, el secretario de Estado señaló que la economía debe
ser más "flexible" para ganar en competitividad, lo que, dijo, exige reformas
estructurales. Entre los futuros cambios, Ocaña apuntó a las "reformas
laborales esenciales" que se desarrollarán el marco del diálogo social, si bien
eludió definirlas por no ser de su competencia.
Asimismo, dijo que la
recuperación se iniciará "previsiblemente" en el sector exterior debido a la
evolución positiva del comercio exterior y se extenderá a la demanda interna a
través del consumo y la inversión privada, aunque esto último llevará "algún
tiempo".