El caso Alakrana ha dejado al gobierno de Zapatero a culo pajarero. Cuatro desarrapados con un lanzagranadas nos han puesto de rodillas. El ejército español ha quedado en ridículo, la Justicia se ha mostrado como mera comparsa de un gobierno desnortado y absolutamente dividido, De la Vega y Chacón no se hablan. Nuestra diplomacia ha hecho el indio de mala manera. Resumiendo, nuestro crédito internacional por los suelos y encima Zapatero sacando pecho. ¡Qué país!