El presidente de la Xunta sigue valorando como primera opción la fusión de las cajas gallegas. No lo tiene fácil por la actitud del señor Gayoso, que se ha enrocado defendiendo su castillo, que por cierto, no es suyo aunque lo parezca. Méndez ha demostrado mayor prudencia. El Banco de España tiene la penúltima palabra, la Xunta la última, que nadie se lleve a engaño.